Investigación
¿La familia tradicional es la clave para un México más unido?
¿La familia tradicional es la clave para un México más unido?
En un país donde la desigualdad y la violencia parecen formar parte del paisaje cotidiano, la familia tradicional emerge como un pilar fundamental. ¿Pero realmente estamos valorando su potencial? Durante la pandemia, fue la familia quien se convirtió en la primera línea de defensa, cuidando de sus miembros enfermos y demostrando ser una red de seguridad tanto material como emocional. Sin embargo, las políticas recientes parecen ignorar esta realidad, enfocándose más en transferencias individuales que en fortalecer este núcleo vital.
En México, 87 de cada 100 hogares son familiares, y un 71% mantiene una estructura nuclear o monoparental. Esto no es solo un dato; es una señal de que, a pesar de los cambios, la familia sigue siendo el corazón cultural y organizativo de nuestra sociedad. Desde una perspectiva sociológica, la familia tradicional no solo socializa y transmite valores, sino que también ofrece cuidado intergeneracional y anclaje comunitario y religioso. Pero, ¿qué pasa cuando las políticas públicas no reconocen este rol esencial?
Desafíos de un marco populista y estatista
Las administraciones recientes, con su enfoque populista y estatista, han tratado a las familias como simples receptoras de ayudas, sin una política integral que las fortalezca. El nuevo Sistema Nacional de Cuidados, aunque bien intencionado, podría desplazar funciones familiares sin fortalecer sus capacidades morales, educativas y relacionales. Este enfoque ha debilitado la subsidiaridad y la participación social organizada, erosionando el tejido social que tanto necesitamos.
Camino hacia políticas pro-familia
Para cambiar esto, necesitamos una agenda que priorice la dignidad de la persona, la subsidiaridad, la solidaridad y la responsabilidad. Esto implica políticas que realmente fortalezcan a las familias, impulsando la libertad educativa y fortaleciendo los cuerpos intermedios como las Iglesias, las asociaciones civiles y el empresariado social. Solo así podremos construir un México más unido y justo, donde los jóvenes puedan crecer en un entorno que realmente los apoye y los prepare para el futuro.
La familia como motor de cohesión social
En contextos de alta desigualdad y desconfianza institucional, la calidad del tejido familiar impacta directamente en la socialización de los jóvenes, la prevención de conductas delictivas y la capacidad de las comunidades para organizarse en torno al bien común. El desafío está en reconocer y potenciar el papel de la familia tradicional como el verdadero motor de cohesión social en México.
Conclusión
La familia tradicional sigue siendo clave para la cohesión social en México, pero requiere apoyo real y políticas que fortalezcan su función cívica y educativa. Reconocer su valor, promover la subsidiaridad y fomentar la colaboración entre Iglesia, sociedad civil y sector privado puede ayudar a construir un México más unido, justo y resiliente.
Fuentes
- https://www.fundacionunam.org.mx/unam-al-dia/62105/
- https://www.margen.org/suscri/margen114/Lopez-Rivera-Espinosa-114.pdf
- https://www.pan.senado.gob.mx/2025/09/presenta-chuya-diaz-iniciativa-de-ley-general-de-fortalecimiento-familiar-un-pilar-de-cohesion-social-y-desarrollo-humano/
- https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/1ddef58b-fc72-4611-9729-a7d28c7f95ac/content
- https://www.dof.gob.mx/2025/PRESREP/PND%202025-2030.pdf
- https://www.durango.gob.mx/ped.pdf
- https://sidof.segob.gob.mx/notas/5595663
- https://fechac.org.mx/app_fechac/_repo/012821-160142_rf-1-03compromisodefechacconlosodsrev1.pdf