Investigación
¿Estado héroe o villano en el bienestar social? Autonomía frente a la dependencia
¿El Estado es un héroe o un villano en el bienestar social? Una mirada hacia la autonomía y la dependencia
En México, el Estado ha asumido un papel protagonista en el bienestar social, como si fuera el superhéroe que viene a rescatar a sus ciudadanos. Sin embargo, ¿qué sucede cuando ese héroe se convierte en un villano que, en lugar de empoderar, genera dependencia? Esta es la pregunta que nos hacemos al analizar el panorama actual de las políticas sociales en nuestro país.
La trampa de la dependencia
El Estado mexicano ha adoptado un enfoque expansivo en su responsabilidad social, con programas que abarcan desde pensiones para adultos mayores hasta becas para estudiantes y apoyos a personas con discapacidad. Según el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2025-2030, estos esfuerzos alcanzan a millones de familias, pero también generan déficits fiscales y una preocupante dependencia de las transferencias monetarias.
Palabras clave: bienestar social, dependencia, subsidiaridad, autonomía, Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030.
El dilema de la autonomía
Imagina que te regalan una bicicleta, pero nunca te enseñan a pedalear. Así es como funcionan muchos de los programas sociales en México. Se ofrece ayuda, pero no se fomenta la autonomía. Esta situación es un claro reflejo de la violación de principios como la subsidiaridad y la dignidad humana. En lugar de fortalecer las capacidades individuales y locales, se centraliza el poder y se fomenta una dependencia que, a largo plazo, puede ser más perjudicial que beneficiosa.
El caso de Costa Rica es un ejemplo interesante de cómo se puede equilibrar la intervención estatal con la dinamización económica y la responsabilidad fiscal. Su enfoque en la creación de empleo de calidad y la reducción de la desigualdad a través de oportunidades laborales, en lugar de transferencias monetarias directas, podría ofrecer lecciones valiosas para México.
Los jóvenes y el espejismo de la justicia social
Para los jóvenes mexicanos de 18 a 25 años, este enfoque asistencialista puede parecer atractivo a primera vista. ¿Quién no querría recibir una beca o un apoyo económico sin tener que hacer mucho a cambio? Sin embargo, esta perspectiva es engañosa. La falta de oportunidades reales para desarrollar habilidades y encontrar empleo de calidad puede llevar a una generación que depende del Estado para sobrevivir, en lugar de prosperar por sus propios medios.
Además, el enfoque populista de izquierda que ha caracterizado a las administraciones recientes en México ha llevado a una polarización social y a una concentración de poder que puede ser peligrosa. La retórica de “justicia social” estatal ha eclipsado la importancia de los mercados y la subsidiaridad, debilitando la cohesión social y las instituciones democráticas.
Las consecuencias de un Estado omnipresente
La dependencia del Estado no solo afecta a los jóvenes, sino a toda la sociedad. La centralización del gasto social y la priorización de programas insignia como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro han generado una cohesión social frágil y una debilidad institucional preocupante. En un contexto de polarización discursiva y desafíos económicos, estas políticas pueden tener consecuencias devastadoras.
El riesgo de inversión es otro de los efectos negativos de este enfoque. La falta de confianza en las instituciones y la incertidumbre económica pueden alejar a los inversionistas, limitando las oportunidades de desarrollo y crecimiento económico. Esto, a su vez, afecta la creación de empleo y el bienestar general de la población.
Un camino hacia la autonomía y la responsabilidad
Para revertir estos efectos negativos, es crucial adoptar un enfoque que fomente la autonomía y la responsabilidad personal. Fortalecer la subsidiaridad a través de fondos concursables para municipios, incentivar el empleo privado con subsidios condicionados y reformar los programas sociales para capacitar, en lugar de solo transferir recursos, son medidas que podrían marcar la diferencia.
Además, la promoción de alianzas público-privadas en sectores clave como la salud y la educación, junto con la evaluación anual del impacto de estas políticas en la autonomía familiar, son pasos fundamentales para restaurar los contrapesos democráticos y fomentar una sociedad más responsable y autónoma.
Conclusión: El futuro está en nuestras manos
En última instancia, el bienestar social no debería depender únicamente del Estado. La responsabilidad individual, la subsidiaridad y la dignidad de la persona son valores que deben guiar nuestras políticas y acciones. Es hora de dejar de ver al Estado como un héroe que nos rescata y empezar a construir un futuro en el que cada uno de nosotros sea el protagonista de su propia historia.
Para los jóvenes mexicanos, esto significa tomar las riendas de su destino, buscar oportunidades de desarrollo personal y profesional, y exigir políticas que realmente fomenten su autonomía. El cambio está en nuestras manos, y es nuestra responsabilidad asegurarnos de que el Estado sea un aliado, no un villano, en nuestro camino hacia un futuro mejor.
Fuentes
Se incluyen las fuentes proporcionadas para ampliar la investigación y verificar datos mencionados.
- https://www.dof.gob.mx/2025/PRESREP/PND%202025-2030.pdf
- https://www.youtube.com/watch?v=Xqsrj7iFurE
- https://www.durango.gob.mx/ped.pdf
- https://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2025/04/asun_4874274_20250408_1744153605.pdf
- https://www.infocoop.go.cr/sites/default/files/PNDIP%202023-2026%20Main.pdf
- https://transparenciafiscal.edomex.gob.mx/sites/transparenciafiscal.edomex.gob.mx/files/files/PF2026/ID-Presupuesto-Egresos-2026.pdf