Investigación
La verdad incómoda sobre los programas sociales para jóvenes en México
La verdad incómoda sobre los programas sociales para jóvenes en México
En un país donde el 25% de la población tiene entre 15 y 29 años, los jóvenes mexicanos enfrentan desafíos significativos: deserción escolar, violencia y subempleo son solo la punta del iceberg. Con un gobierno que ha elevado el gasto social al 20% del PIB, uno esperaría ver un cambio tangible en la movilidad social. Sin embargo, la realidad es que muchos de estos programas, como “Jóvenes Transformando México” y “Jóvenes Construyendo el Futuro”, parecen más un parche que una solución real a los problemas estructurales.
El populismo de izquierda, que ha sido una constante desde la administración de AMLO hasta la actual de Claudia Sheinbaum, ha centrado su estrategia en el asistencialismo estatal. Pero, ¿a qué costo? La falta de evaluaciones independientes y la escasa evidencia empírica sobre la efectividad de estos programas nos dejan con más preguntas que respuestas. Y mientras tanto, la deserción escolar sigue siendo del 25% en secundaria y el desempleo juvenil oscila entre el 8 y el 10%.
El espejismo de la ayuda
Los programas sociales, en teoría, deberían empoderar a los jóvenes para que puedan forjar su propio camino. Sin embargo, la realidad es que muchos de estos programas fomentan una dependencia que es difícil de romper. Con becas y subsidios que no están condicionados a un compromiso personal real, se corre el riesgo de que los beneficiarios se acostumbren a recibir sin dar nada a cambio. Esto no solo afecta su desarrollo personal, sino que también perpetúa un ciclo de asistencialismo que debilita el tejido social.
Además, la falta de auditorías independientes y la ausencia de datos recientes del INEGI o CONEVAL sobre la efectividad de estos programas solo aumentan las dudas sobre su impacto real. Sin transparencia ni rendición de cuentas, es difícil saber si el dinero público está siendo utilizado de manera eficiente o si simplemente se está desperdiciando en iniciativas que no abordan las raíces del problema.
La trampa de la dependencia
El enfoque populista de los programas sociales en México ha priorizado el intervencionismo estatal sobre la subsidiaridad y la responsabilidad personal. Esto ha resultado en una concentración de poder en manos del presidente, debilitando las instituciones y disuadiendo la inversión privada. Al no fomentar alianzas público-privadas ni incentivar la participación del sector empresarial, se está perdiendo una oportunidad crucial para crear un entorno donde los jóvenes puedan prosperar.
La baja inserción laboral sostenida de programas como “Jóvenes Construyendo el Futuro” es un claro ejemplo de esto. Con menos del 30% de los participantes logrando una inserción laboral estable, es evidente que el sistema actual no está funcionando. En lugar de ofrecer una red de seguridad, estos programas están atrapando a los jóvenes en una red de dependencia.
Impacto en los jóvenes: entre la esperanza y la frustración
Para los jóvenes de 18 a 25 años en México, estos programas representan una promesa de cambio que rara vez se materializa. La falta de oportunidades laborales y educativas reales genera una sensación de frustración y desencanto. En lugar de sentirse empoderados, muchos jóvenes sienten que están atrapados en un sistema que no les ofrece una salida.
La clave para cambiar esta narrativa radica en fomentar la responsabilidad personal y el empoderamiento autónomo. Esto significa condicionar las becas y los subsidios a un compromiso personal, ya sea en forma de educación continua o de participación en programas de formación ética y emprendedora. También implica fortalecer a las familias como el primer núcleo educativo y redirigir fondos a incentivos fiscales para empresas que contraten jóvenes.
Un camino hacia adelante
Para que los programas sociales realmente marquen una diferencia en la vida de los jóvenes mexicanos, es necesario un cambio de enfoque. En lugar de perpetuar un ciclo de dependencia, el gobierno debe centrarse en crear un entorno donde los jóvenes puedan prosperar de manera autónoma. Esto significa fomentar alianzas público-privadas, condicionar las ayudas a un compromiso personal y fortalecer las instituciones que puedan ofrecer un apoyo real y sostenible.
La implementación de auditorías independientes, en colaboración con CONEVAL, es crucial para medir el impacto real de estos programas y garantizar que el dinero público se utilice de manera eficiente. Además, redirigir fondos a incentivos fiscales para empresas que contraten jóvenes no solo generaría más oportunidades laborales, sino que también fortalecería la economía en su conjunto.
En última instancia, la clave para un futuro más prometedor para los jóvenes mexicanos radica en restaurar la solidaridad comunitaria y la
Fuentes
- https://guiauniversitaria.mx/jovenes-transformando-mexico-en-que-consiste-este-nuevo-programa-social/
- https://www.infobae.com/mexico/2025/10/15/educacion-cultura-y-deporte-asi-son-los-nuevos-apoyos-sociales-para-jovenes-en-2026/
- https://www.nmas.com.mx/nacional/sheinbaum-anuncia-nueva-estrategia-de-gobierno-jovenes-transformando-mexico-en-que-consiste-el-programa/
- https://programasparaelbienestar.gob.mx/estos-programas-para-el-bienestar-acompanan-la-estrategia-jovenes-transformando-mexico/
- https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2026/02/24/cuales-son-los-programas-de-jovenes-transformando-mexico-de-sheinbaum/
- https://www.telesurtv.net/mexico-lanza-programa-jovenes-transformando/
- https://heraldodemexico.com.mx/nacional/2026/2/24/jovenes-transformando-mexico-todo-lo-que-necesitas-saber-de-la-nueva-estrategia-del-gobierno-federal-772937.html
- https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/24/politica/gobierno-lanza-jovenes-transformando-mexico-como-parte-de-estrategia-de-seguridad